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¿Por qué es tan caro el Oro?

Actualizado: 24 feb 2022

  • El oro es un metal precioso relativamente raro, y ya se han extraído 190.000 toneladas de él en la Tierra.

  • Su apariencia única y amarillenta brillante lo distingue de otros útiles metales preciosos. Es ampliamente utilizado, porque no se corroe ni se oxida, y es un material perfecto para conducir la electricidad.

  • Si las actuales tasas mundiales de explotación minera continúan con este ritmo, podríamos quedarnos sin oro nuevo en sólo 20 años.



En primer lugar, es un metal bonito. No hay otro metal amarillo. En antiguas civilizaciones ya era apreciado por su aspecto, cuando no era un producto que pudiese funcionar como moneda y cuyas propiedades no eran necesarias industrialmente. Simplemente su aspecto, ya le aporta valor -la gran mayoría de la producción de oro se ha usado y se usa en joyería-. El porcentaje varía según la fuente, pero puede ser próximo a un 80%.

Por otro lado, no se oxida ( es un metal noble) y es atacado por muy pocos compuestos. Puede permanecer durante miles de años con el mismo aspecto -siempre como el primer día, y puede reutilizarse sin perder ninguna propiedad de forma indeterminada. Algunos compuestos como el mercurio, pueden disolverlo, pero es harto complicado encontrar en la naturaleza mercurio en grandes concentraciones y que éste esté en contacto con el oro.

El oro es el mejor conductor eléctrico que conocemos. Supera con creces al cobre. Incluso teniendo un precio elevado, es utilizado en determinados circuitos eléctricos en los que es necesaria una excelente conductividad, que no se oxide y de gran garantía. Los circuitos eléctricos de nuestro teléfono o de nuestro ordenador tienen oro; tanto es así, que dicha cantidad del preciado metal, es lo suficientemente importante como para que los circuitos se reciclen y así, pueda extraerse el oro de los mismos.

Además, es el metal más dúctil y maleable que existe. Con un gramo de oro se puede hacer una lámina de un metro cuadrado (pan de oro). Con una moneda de oro (una onza) se podrían hacer 8000 metros de alambre. Puede incluso ser laminado hasta hacerse una lámina transparente. El oro tiene la propiedad de fundirse fácilmente. Así, con un simple soplete de fontanero, se podría licuar. Se alea muy bien con otros metales, resultando aleaciones muy apreciadas por su aspecto y características. Es el metal más fácil de trabajar.

También refleja la energía infrarroja (calor) casi en su totalidad. No existe mejor aislante térmico. A su vez, es excelente como aislante acústico, aunque su precio hace que sea dedicado a usos más nobles.

Es muy buen conductor del calor y tiene una gran capacidad como disipador térmico.

Tiene innumerables aplicaciones no solo en joyería o como divisa (oro de inversión), se usa en la industria en procesos donde es difícilmente sustituible.

Cumple todos los requisitos para ser moneda de cambio: fraccionable, duradero, escaso etc. Es fácil pensar que como cumple todos los requisitos, se convirtió en moneda, pero no fue así, todo lo contrario. Debido a su gran prestigio y valor, empezó a considerarse como moneda, ya que todos querían poseerlo. De los 118 elementos de la tabla periódica, es el más adecuado para ser usado como dinero. Hoy las monedas ya no son de oro al no estar respaldado el dinero por metal alguno, pero si fuese un metal abundante, que nadie dude que las monedas serían de oro en vez de cobre, estaño, níquel u otras aleaciones. Unos elementos se descartan por ser gases o líquidos, otros por reaccionar muy fácilmente con los elementos cotidianos, otros, aunque duren, terminan oxidándose totalmente. Al final nos quedaríamos con muy pocos elementos adecuados. Es cierto que la plata también sirve, pero se oxida, no es eterna. Ésta, además, reacciona con pequeñísimas cantidades de sulfuro en el aire. También lo serían el platino, el rodio, el iridio, etc., en general los metales nobles. Éstos son escasos y, cuando se analizan, presentan cada uno su propio problema; desde extrema dificultad para trabajarlo y acuñar monedas, hasta extrema escasez.

El hierro no sirve, no por oxidarse (el acero inoxidable resiste muy bien el óxido), pero es tan abundante que no podría tener valor como moneda. Con este proceso de eliminación hemos llegado a escasos dos o tres elementos.

Hoy, las monedas no tienen ningún valor intrínseco, solo el que le asignamos para un intercambio. El oro es valioso en sí mismo, es el dinero real, en él podemos tener nuestros ahorros sabiendo que jamás se depreciarán.

Germán Vega – ventadeorocmc.com – 2016

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